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Pabellón México en Shangai
Pabellón México en Shangai

Pabellón México en Expo Universal Shangai 2010 / 2009.

Propuesta inspirada en un rehilete, juego popular que sintetiza la transformación de energía a través de un objeto no completo. “en colaboración con Colectivo Guayaba“.

Metáfora de la sustentabilidad del Méxicano, de su ingenio. La ciudad, como el rehilete, transforma la energía en movimiento, y con cada movimiento individual, la energía de los ciudadanos transforma la ciudad. Nuestro concepto rector es la energía de ciudadano como motor de sustentabilidad.

El paisaje urbano cambia gracias a pequeños actos individuales. No creo que haga falta subrayar esto en la ciudad de México. Basta recorrer sus calles.

Yona Friedman (Arte y Ciudad, Sitac, 2003)

1. Concepto rector

La energía del ciudadano como motor de sustentabilidad es nuestro concepto rector.

Partimos de la base de que la ciudad es la suma de los actos individuales de sus habitantes. Considerando el tema de esta Exposición Universal, “Mejor ciudad, mejor vida”, apostamos a que es el ciudadano quien, en estos tiempos de crisis, replanteará su sistema de valores para encontrar un nuevo equilibrio en la relación con su contexto.

Y ahora que muchos hablan de sustentabilidad refiriéndose a medidas aisladas, paliativas y escenográficas, nosotros nos centramos en el sentido original de la idea, el que habla de armonizar economía, recursos naturales y justicia social. Entendemos entonces que a través de la energía transformadora del individuo podemos alcanzar una mejor vida y, por ende, una mejor ciudad.

2. Proyecto arquitectónico

El edificio que proponemos para representar a México se inspira en un rehilete, juguete popular que sintetiza la transformación de energía a través de un objeto no complejo. El rehilete es, pues, la metáfora que elegimos para referirnos a esta energía ciudadana.

Consideramos al visitante como protagonista y no simple espectador. La misión última de este edificio es que el visitante se apropie del pabellón, así como el ciudadano hace suyos los espacios públicos.

El diseño arquitectónico y museográfico transmite nociones como adaptabilidad, entendimiento y movimiento, valores asociados a la democracia que permiten una constante transformación.

El exterior del edificio consta de dos elementos de contraste: una piel exterior homogénea de barro negro, y una celosía hecha de fibra de madera reciclada con alma de acero, que funciona como filtro.

La piel exterior enmarca y contiene el perímetro del pabellón; al mismo tiempo, crea un tejido unitario que resalta su carácter escultórico. El barro negro, original del estado de Oaxaca, se propone como una reinterpretación de la tierra mexicana.

La celosía de madera, por su parte, funciona como punto de encuentro entre la actividad interior y la exterior. Su profundidad impide una vista completa del interior del pabellón, animando a que el visitante prosiga su recorrido, alterando así las condiciones de iluminación y provocando juegos de sombras, interesantes para las personas que se encuentren en la plaza.

El proyecto plantea un recorrido concéntrico -a la manera de un rehilete- cuyo pivote y desenlace es una plaza, espacio público por excelencia de las ciudades mexicanas.

El usuario ingresa al pabellón a través de una plaza botánica, espacio abierto, fresco y arbolado, que aligera los tiempos de espera, atrae y resguarda al visitante. Para este espacio se han elegido árboles existentes en ambos países, uno de los tantos nexos que se unen a México y China.

Al atravesar esta plazoleta de ingreso, al visitante se le revela el edificio, el cual lo recibe a escala humana mediante una cubierta que se proyecta al cielo.

El primer volumen da la bienvenida y funciona como antesala. Durante el ingreso se prevé una instalación artística interactiva con el edificio que sirva como introducción a la exposición.

El primer giro nos revela la sala principal del edificio, misma que dirige la vista hacia una fuga infinita en ambos planos. El recorrido ascendente contiene el primer gran tema de la exposición, La ciudad. El usuario recorre las salas modificando la composición del filtro e interactuando con el colorido del edificio.

El segundo giro es un espacio semi-exterior diseñado para dar un respiro a la exposición. Permite una vista de la plaza y del pabellón en su conjunto, al atravesar un puente que une los dos volúmenes principales.

La segunda sala propone un recorrido descendente con una fuga finita, de características inversas a la anterior. Ésta contiene el segundo tema de la exposición, El individuo. En este espacio tenemos la posibilidad de subir a un mezanine que muestra la composición total de la exposición, así como otras vistas del pabellón.

El tercer giro continúa el recorrido descendente, y contiene el tercer tema, El conocimiento. Enseguida se desciende por una rampa que presenta la actividad exterior del pabellón, ofreciendo la despedida en un cuarto y último giro que nos presenta la plaza, su gente y su actividad.

La  plaza principal es la confluencia de las energías de la gente. La exposición temporal, la tienda-librería, los dos restaurantes, la oficina de promoción turística, así como el resto de los recorridos convergen aquí. Su perímetro consiste en un portal que puede resguardar al visitante de la lluvia.

La plaza se plantea como el contenedor de la actividad, representación de los actos individuales de los ciudadanos. Se provoca un espacio cambiante, que integra mobiliario y otros elementos con los que el visitante puede interactuar.

Centro energético abrazado por el movimiento y el colorido cambiante que el ciudadano provoca al recorrerlo, la plaza es el espacio principal del proyecto.

3. Guión temático

Nuestra propuesta vincula la historia de México alrededor de tres vectores, en un recorrido temático más que cronológico. Estos tres vectores son:

La ciudad: como contenedor y catalizador de las actividades del ser humano.

El individuo: como creador de la ciudad.

El conocimiento: como producto de la sociedad.

El recorrido sucede de manera fluida a través de las salas principales de exhibición. Son tres movimientos representando cada uno de los vectores arriba mencionados, que crean una experiencia única de la energía creadora de todos nosotros. Energía creadora necesaria para lograr una mejor vida.

Importante también es tender puentes entre México y China, a través de las similitudes culturales que existen entre ambos países y su relación histórica reflejada en actividades comerciales y de intercambio de conocimientos. Dentro del recorrido se proponen espacios enfocados a ilustrar estas relaciones.

El diseño museográfico se vale de herramientas tecnológicas para crear un recorrido que ilustre no sólo estos tres vectores sino que haga posible la interacción del visitante con el espacio. La tecnología del pabellón está enfocada a provocar la participación de los usuarios añadiendo a la plaza física una virtual, otorgándole así una nueva dimensión al pabellón en su conjunto.

Proponemos invitar a por lo menos dos de los artistas mexicanos contemporáneos más destacados de la actualidad, para realizar obras específicas tanto al interior como al exterior del pabellón. Artistas que en su trabajo han explorado las tecnologías y las posibilidades de interacción entre personas y espacios públicos. Esto para ejemplificar de manera participativa cómo las acciones de los individuos pueden modificar la ciudad, idea central de nuestro proyecto.

3.1 La ciudad

El recorrido comienza introduciendo al visitante con vistas de varias ciudades de México. Pero no a manera de ilustración sino permitiendo que se explore cómo han evolucionado las ciudades a través del tiempo y, sobre todo, enfocándose a las características únicas de las personas que las crearon. Esto nos permite entender el carácter humano de las ciudades, cómo éstas son reflejo de sus creadores y cómo respondían a las necesidades espirituales, económicas y simbólicas de sus habitantes.

Al comienzo del recorrido se muestran proyecciones, maquetas interactivas, del desarrollo de algunas ciudades mexicanas, a través de distintas épocas. Desde la Tenochtitlán de los aztecas, la Chichen-Itzá de los mayas, pasado por ciudades coloniales mineras como Zacatecas y Guanajuato, hasta la Ciudad de México de nuestros tiempos. Dichas imágenes se proyectan cenitalmente y proveen al espectador de una visión general de las ciudades.

Las proyecciones interactivas permiten al usuario explorar la evolución de cada ciudad. Por ejemplo: En una misma maqueta se muestra desde la tecnología para crear una ciudad en un lago (caso de Tenochtitlán) hasta los proyectos actuales de recuperación de acuíferos en el Valle de México. De la cultura maya pretendemos mostrar cómo sus conocimientos matemáticos y astronómicos se vieron reflejados en la urbanización y arquitectura de sus ciudades.

3.2 El individuo

Después de analizar las ciudades, nos enfocamos a las actividades que suceden en ellas y en el sujeto que las realiza: el ciudadano como generador de movimiento.

Se hace un especial énfasis en las plazas públicas ya que, aunque tradicionalmente han servido para expresar el poder político y religioso, el ciudadano las ha hechos suyas y las ha adaptado según sus propias necesidades.

Para el tema de las plazas públicas se sugiere una exhibición de imágenes y videos en gran formato, que transporten al usuario del pabellón al centro de las principales plazas del país, en sus diferentes usos y momentos.

En este mismo apartado se exploran también las relaciones de México con el mundo a través de algunos de sus individuos más notables: diplomáticos, intelectuales, artistas, científicos, deportistas, etc.

3.3 El conocimiento

Al final del recorrido, el visitante tiene oportunidad de apreciar el producto resultante de esta operación entre la ciudad y sus habitantes, comprobando las posibilidades de creación del ser humano. Esto, en el contexto de crisis actual, puede funcionar como un halo de inspiración para el futuro.

México ha sido el país de América en donde se funda la primera imprenta y la primera universidad.

Aquí se encuentran no sólo los productos naturales que México ha aportado al mundo desde siglos atrás y las oportunidades de creación que han brindado, sino producciones artesanales y artísticas, así como aquellas contribuciones destacadas en los campos de la ciencia, la tecnología y la industria -como las patentes de alta tecnología registradas recientemente-, las cuales van mucho más allá de los típicos productos asociados a nuestro país.

Pensamos que la mejor forma de que el visitante conozca los productos mexicanos es a través de su propia experiencia. Para tal efecto, proponemos una sala sensorial, en la cual los usuarios tienen la oportunidad de degustar, manipular e incluso llevarse a casa algunas muestras. Por ejemplo, niños y jóvenes pueden llevarse algunos juguetes típicos mexicanos (trompos, canicas, papalotes, rehiletes), mismos que pueden usar al salir a la plaza.

Por supuesto, aquí presentamos nuevas oportunidades de intercambio cultural y económico que se han generado en época recientes y que son propósito principal de las Exposiciones Universales.

4. La plaza

El recorrido desemboca en la plaza central, en donde los visitantes pueden interactuar y apropiarse de ella a través del uso y acomodo de un mobiliario, creado ex profeso para la exposición por diseñadores contemporáneos mexicanos.

Se pretende que esta plaza sea tanto un foro para la presentación de manifestaciones artísticas y culturales como un espacio de esparcimiento.

Además, los usuarios contemplan el espectáculo de las personas que circulan por el pabellón en sus diferentes niveles, otorgándole así al edificio el carácter de un organismo vivo.

Las actividades de la plaza, que pueden ser vistas también desde el interior del pabellón, se tornan en el colofón del concepto rector del proyecto: un espacio donde la energía de la gente es el motor que lo hace funcionar.

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